Debido al alto número de puntos de entrada de la aguja durante el procedimiento, es importante realizar un seguimiento cuidadoso del proceso de cicatrización, especialmente en relación con el riesgo potencial de infección. En consecuencia, se recomienda de forma rutinaria el uso de una crema antibiótica tópica durante una semana en el período posterior al procedimiento. Debido a las múltiples inserciones de aguja, existe un riesgo bajo pero presente de infección superficial en la fase post-procedimiento temprana; por lo tanto, los pacientes deben ser monitorizados en este sentido. En caso de que se desarrolle una infección, las lesiones suelen ser de tamaño mínimo y no afectan al resultado del tratamiento. En estos casos, un ciclo de antibióticos orales de una semana es suficiente para lograr una resolución completa sin dejar ningún daño permanente.
Aunque la exposición al sol no tiene un efecto perjudicial directo, se aconseja a los pacientes no salir sin protector solar durante al menos una semana después del procedimiento, con el fin de favorecer una cicatrización cutánea óptima.
Además, se requieren aproximadamente dos semanas para que el ácido hialurónico se integre completamente con el tejido circundante. Durante este período, se recomienda evitar cualquier factor que pueda ejercer presión sobre las áreas tratadas. En particular, debe evitarse el masaje facial intenso, los pacientes deben abstenerse de dormir boca abajo y las áreas tratadas no deben irritarse mediante el afeitado con cuchilla o máquina de afeitar eléctrica.